Tenía antojo de hacer estas cupcakes hace tiempo y este fin de semana aprovechando que el domingo fue mi cumpleaños y tenía invitados, no me pude resistir.
Hay muchas recetas por diferentes blogs ya que son bastante populares, yo hice esta de
More than mode, es una web muy "apañá" ya que tiene recetas, moda... vamos, un poco de todo.
A diferencia de lo que he leído por otros blogs, a mi no me quedó la cocina como una película de Tarantino jajajaa (por el colorante rojo)
En fin, vamos con la receta:
Ingredientes:
Para los cupcakes:
2 1/2 tazas de harina
1 cucharadita de sal
1/2 taza de mantequilla
1 1/2 tazas de azúcar
2 huevos
2 cucharadas de cacao en polvo
4 cucharadas de agua
4 cucharadas de colorante rojo
1 taza de buttermilk o suero de leche*
1 cucharada de levadura
1 cucharadita de extracto de vainilla
1 cucharadita de vinagre blanco
1 cucharadita de bicarbonato de sodio
Para el frosting:
6 cucharadas de harina
2 tazas de leche
2 tazas de mantequilla
2 tazas de azúcar glas
250gr de queso philadelphia o similar
2 cucharaditas de extracto de vainilla
Preparación:
Lo primero como siempre, precalentamos el horno a 170°
En un bol añadimos la mantequilla y el azúcar, batimos hasta que quede cremoso y se blanquee. Agregamos los huevos uno a uno y mezclamos bien.
Hacemos una pasta con el cacao y el colorante, y la agregamos a la mezcla.
Mezclamos los ingredientes secos: harina, levadura y sal y los tamizamos, por otro lado mezclamos los líquidos: buttermilk, vainilla y agua. A la mezcla que ya teníamos vamos añadiendo los ingredientes secos y los líquidos poco a poco y combinándolos hasta que estén todos incorporados.
Por último, combinamos en una tacita el vinagre y el bicarbonato de sodio y lo añadimos rápidamente a la masa y mezclamos todo bien.
Rellenamos los moldes con la mezcla solo hasta la mitad.
Horneamos 15 minutos y comprobamos que están cocidos pinchando con un palillo.
Se dejan enfriar mientras preparamos la cobertura.
Para el frosting, mezclamos la harina y la leche en un cazo hasta que la harina este disuelta y lo ponemos al fuego hasta que espese, sin dejar de remover. Una vez hecho, dejamos que temple.
Por otro lado mezclamos la mantequilla y el azúcar con las varillas hasta que quede cremoso y se blanquee y añadimos el extracto de vainilla.
Vamos añadiendo la pasta que ya ha templado poco a poco a la mantequilla hasta que este toda incorporada y batimos bien y añadimos el queso philadelphia.
Yo lo dejé enfriar un poco en la nevera antes de meterlo en la manga... y a decorar!
Una vez acabados, recordar guardarlos en la nevera y sacarlos una horita antes de servirlos, para que no estén demasiado duros por el frío.
* Si no encontráis buttermilk, lo podéis hacer muy fácilmente: en una taza de leche añadimos dos cucharadas de vinagre o de zumo de limón y lo dejamos reposar 10 minutos.
Releyendo el post, se me ha olvidado contaros el por qué del título! A mi hijo le encantaros y se las fue comiendo durante la tarde... y cuando vinieron los invitados apenas quedaban para sacarles la foto jajaja (es que están buenísimas... super jugosas y con ese color tan llamativo... ummmmmm)